La Asociación Dominicana de Operadores Turísticos ha manifestado su profunda inquietud respecto a la implementación actual de la legislación sobre gestión de desechos. El gremio argumenta que el esquema de recaudación fiscal establecido por esta normativa ejerce una presión económica desproporcionada sobre las empresas del sector, afectando la competitividad de los agentes de viajes y operadores locales en un momento clave para la industria.
El núcleo del reclamo radica en la necesidad de ajustar las bases de cálculo de dicha contribución para que se correspondan con la realidad operativa de los negocios turísticos. Los líderes del sector señalan que, tal como está diseñada, la carga impositiva penaliza el flujo de caja de las agencias intermediarias, las cuales no generan de forma directa el volumen de residuos que justifica los montos exigidos por la ley actual.
A corto y mediano plazo, Adotur busca establecer una mesa de diálogo con las autoridades gubernamentales para consensuar reformas fiscales que protejan la rentabilidad de las empresas turísticas. De lograrse una revisión equitativa de la normativa, se espera garantizar tanto la sostenibilidad ambiental de los destinos de la República Dominicana como la viabilidad financiera de su cadena de valor.