El Congreso de la República Dominicana ha introducido variaciones significativas al proyecto de reforma fiscal del Poder Ejecutivo, reduciendo las expectativas de recaudación del Estado. Los legisladores decidieron atenuar las cargas impositivas originalmente contempladas para las bancas de apuestas y la industria del entretenimiento de azar. Esta flexibilización, impulsada en medio de debates sobre posibles conflictos de interés legislativos, busca equilibrar las demandas del sector comercial con las necesidades fiscales de la nación.
Para la hotelería y el turismo de ocio, los cambios en los casinos son determinantes: los establecimientos con 1 a 15 mesas abonarán mensualmente 70,500 pesos por unidad, mientras que los de gran escala enfrentarán incrementos de hasta 100,000 pesos por mesa excedente. Asimismo, las tasas sobre los premios de apuestas se segmentaron, fijando un 15% para ganancias medianas y reservando el 25% solo para montos superiores a los 600,000 pesos. Por su parte, las bancas deportivas metropolitanas verán duplicado su impuesto anual hasta los 500,000 pesos.
A largo plazo, estas concesiones impositivas podrían restarle al fisco dominicano miles de millones de pesos en ingresos potenciales proyectados por el gobierno central. El sector turístico y de entretenimiento deberá adaptar sus modelos operativos a este nuevo esquema tributario escalonado para mantener su competitividad regional. El impacto real de esta reforma se medirá en la capacidad del destino para seguir atrayendo inversiones de alto nivel sin desincentivar la oferta de ocio nocturno.