Durante su intervención, Natalia Bayona, directora ejecutiva de ONU Turismo, señaló que el verdadero desafío para las naciones caribeñas no radica en la invención de atractivos novedosos, sino en la capacidad de promocionar la región de manera conjunta. La propuesta busca consolidar una marca única que permita proyectar la diversidad cultural y natural de las islas como un solo producto integrado ante los mercados internacionales.
Esta estrategia de promoción unificada facilitaría la captación de capital extranjero destinado al desarrollo de infraestructuras hoteleras y de servicios en los diferentes archipiélagos. Al unificar esfuerzos, se optimizan los recursos de marketing global, lo que impactaría de forma directa en el flujo de viajeros de larga distancia y dinamizaría la competitividad de las cadenas de hospedaje operantes en la zona.
El planteamiento del organismo internacional sugiere que la cooperación intergubernamental será el motor clave para el crecimiento turístico sostenible en los próximos años. De implementarse este modelo de multidestino, el Caribe podría posicionarse de manera más sólida frente a otros continentes, asegurando un flujo constante de proyectos de inversión hotelera a largo plazo.