La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) ha revelado que el flujo global de viajeros en avión experimentó un retroceso del 1,7% durante el mes de junio en comparación con el mismo periodo del año anterior. Esta desaceleración en el movimiento de viajeros internacionales responde de manera directa a la creciente incertidumbre y a los conflictos geopolíticos que afectan a diversas regiones del planeta.
Este descenso en el volumen de pasajeros aéreos impacta de manera colateral a la industria del hospedaje, al reducir el ritmo de llegadas de turistas internacionales a los destinos de sol y playa. Como consecuencia, las propiedades hoteleras y resorts han tenido que flexibilizar sus tarifas y reconfigurar sus canales de distribución para captar la demanda remanente de mercados de proximidad.
De cara a los próximos meses, los analistas proyectan una paulatina estabilización en las conexiones aéreas a medida que las aerolíneas reajusten sus itinerarios globales. Asimismo, se espera que el sector hotelero intensifique sus campañas promocionales en mercados alternativos para contrarrestar la volatilidad y asegurar óptimos niveles de ocupación al cierre del año.
Fuente: Arecoa.