El modelo de "branded residences" —residencias operadas bajo el estándar de una marca hotelera— se ha convertido en el principal imán de capital extranjero en Cap Cana. La captación de inversión inmobiliaria creció un 8.9% en el primer trimestre del año.
Los compradores, mayoritariamente de Estados Unidos, Canadá y Europa, buscan rentabilidad por alquiler vacacional combinada con servicios hoteleros de lujo y un marco fiscal favorable.
Analistas del sector estiman que el inventario de unidades bajo marca se duplicará en los próximos tres años, presionando al alza el valor del suelo en la zona.