A pocas semanas del torneo, el efecto del Mundial 2026 sobre la ocupación hotelera del Caribe Mexicano no se materializa al ritmo previsto. Líderes empresariales de Playa del Carmen reportan que las reservaciones han pasado de niveles del 90% en años anteriores a alrededor del 50%, y el sector avanza al menos 15% por debajo de la expectativa de cara a la Copa del Mundo.
La conectividad aérea agrava el panorama: desde el 18 de abril, el aeropuerto de Cancún registra menos de 450 operaciones diarias, sin un repunte claro ni en fines de semana, en un contexto marcado por el cierre de operaciones de aerolíneas como Magnicharters y Spirit.
A ello se suma la competencia regional. Voceros del sector señalan que el deterioro de la Riviera Maya se explica por el sargazo, la percepción de inseguridad y la intensa promoción de su principal rival, la República Dominicana, aunque las autoridades mantienen un discurso optimista y esperan un repunte de hasta 20% en el flujo veraniego.