El Caribe Mexicano afronta una de sus temporadas de sargazo más severas. La recolección en Quintana Roo superó las 39,500 toneladas en lo que va del año, según el balance de la Secretaría de Marina (Semar), que prevé un aumento de hasta 30% en el arribo de macroalga durante 2026.
El impacto económico es directo: hoteleros de Playa del Carmen destinan ya hasta el 15% de su presupuesto anual a la limpieza de sus frentes de playa, un coste cada vez más elevado que en algunos casos ha obligado a cerrar habitaciones.
A la presión ambiental se suma la reputacional. Los operadores advierten que el contenido desactualizado que circula en redes sociales puede dañar la imagen del destino, pese a que el sargazo no afecta a todas las playas ni todos los días, por lo que la comunicación transparente del estado del litoral se ha vuelto un factor competitivo.