El Aeropuerto Internacional de Cancún cerró el periodo con un crecimiento interanual del 14.2% en arribos internacionales, consolidándose como la puerta de entrada más dinámica de la región.
El repunte está estrechamente ligado a la apertura de nuevas rutas desde Sudamérica y Europa, así como al refuerzo de frecuencias desde los principales hubs estadounidenses.
Las proyecciones del sector apuntan a una temporada de verano con ocupaciones promedio cercanas al 90% en la Riviera Maya, una de las cifras más altas registradas en la última década.